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La agronomía ¿Ciencia?

La agronomía


¿Ciencia básica, ciencia aplicada, tecnología o técnica?

Es cierto que cada ciencia o tecnología utiliza cierta terminología particular y propia. En la agronomía por ejemplo son conceptos propios el de edafología, manejo integrado de plagas, fitopatología, etc., sobre ellos los agrónomos tenemos mucho mas autoridad que la mayoría del resto de profesionales. No obstante, existen términos que muchas ciencias o tecnologías comparten, están por ejemplo el de sistema, cosa, hecho, proceso, energía, etc. que no corresponden a ninguna ciencia pero sí a la filosofía.


En los casos de terminología propia, sucede que el resto de profesionales solo lo toma sin mayor cuestionamiento por no ser su área. El problema surge en el caso de los conceptos compartidos, cada comunidad científica o tecnológica desde su experiencia define sus conceptos sin darse cuenta que estos podrían enriquecerse de otros espacios. Este ha sido el caso del concepto de “sistemas agrarios”, “sistemas de producción”, “sistemas de cultivos”, etc. Sobre los que se han dado fuertes polémicas principalmente entre agrónomos y científicos sociales, aunque al final el aporte principal se dio desde la comunidad agronómica.


La edafología es un concepto netamente agronómico


No obstante, resulta un tanto curioso que otros conceptos también relevantes hayan sido dejados de lado y, sin debate, simplemente se ha dado una especie de consenso tácito. Este es el caso de los conceptos de ciencia, ciencia aplicada, tecnología y técnica. Por ejemplo cuando han sido utilizadas para referir a la agronomía, Michel Sebillote utiliza el término “disciplina” mientras que Francisco Greslou, Eduardo Grillo, Grimaldo Rengifo y Pierre de Zutter (1987), el de “ciencia aplicada”. Entonces ¿qué es la agronomía? Para intentar precisar el concepto, nos serviremos de algunas definiciones que desde el enfoque materialista-sistemista de la epistemología contemporánea han sido dados.


Ciencia básica o pura

Cuando un físico o botánico estudian e investigan sobre el átomo y la flora amazónica, respectivamente, lo que buscan más que nada, es conocer el mundo, describir y tratar de entender la parte como parte de un sistema, si son sumamente ingeniosos podrán tal vez encontrar una pauta o una ley subyacente a las cosas que estudian, pero, en ambos supuestos, lo mínimo que harán será describir y con ello construirán sistemas de ideas que nos ayudaran a conocer la realidad objetivamente, esto es, darán verdades. Esto es lo que se define como ciencia básica, el campo que busca el conocimiento científico de la realidad más que pensar en su utilidad. Y en tanto conocimiento, enriquece la cultura.


El científico básico busca conocer el mundo más que nada, aunque quienes inviertan y fomenten la investigación de éste tengan sí objetivos económicos.


Ciencia aplicada

Pero siguiendo el caso del botánico, si este da paso al descubrimiento de nuevas especies sienta las bases para que otros científicos puedan profundizar sobre este avance. Por ejemplo, un farmacólogo que dando cuenta que el botánico descubrió varias especies de la familia solanacea y sabiendo que en estas es regular encontrar alcaloides muchos de ellos de utilidad, intentaría encontrar nuevos compuestos a partir de los descubrimientos generales del científico básico. Profundizaría la investigación y numeraría las potencialidades y, en el proceso, él ayudaría a conocer a aquellas que no. En tanto que éste último busca una utilidad (pero que no necesariamente pueda implicar conseguirlo) nos ayuda a ampliar nuestro conocimiento sobre otras especies y por tanto de la realidad misma. Este investigador es un científico aplicado porque busca una utilidad pero nada más, no crea herramientas ni diseña cosas o procesos.

El farmacólogo es un científico aplicado


Tecnología

A partir de la identificación de un compuesto químico socialmente útil de la especia “x” descrita con mayor profundidad y precisión por el farmacólogo, intervienen regularmente no uno sino varios tipos de profesionales. Por un lado, aquel que estudia los resultados anteriores y piensa en cómo sintetizar artificialmente el compuesto en cuestión. Pero como no todos los químicos son rentables sintetizar (o aunque se puede, se prefiere lo orgánico), puede surgir la posibilidad de simplemente extraer de las plantas los compuestos. Entonces se requiere reproducir a escala una sola especie. Aquí interviene el agrónomo para cultivar y manejar de la mejor forma el cultivo, o hasta buscar mejorar genéticamente el cultivo. Pero también podría sumarse una persona que tendría como fin reproducir a mayor escala lo que a nivel de laboratorio se sintetizó, este sería el ingeniero industrial que elaboraría plantas de procesamiento químico.


En tanto que todos estos profesionales buscan la forma en la cual construir o diseñar algo, más que la verdad (teorías, hipótesis, proposiciones sobre la realidad), “se espera que la investigación aplicada arroje conocimientos, no diseños para artefactos o planes de acción, que son productos de la tecnología”.


Podríamos especificar sobre nuestro penúltimo ejemplo el que, al tratar sobre cosas vivas, la agronomía es una biotecnología. Ya hemos llegado entonces a ubicar a la agronomía. Más que procurar el conocimiento de las cosas, la agronomía buscar hacer eficiente el manejo de los procesos vegetales en tanto beneficio social humano. Si quisiéramos aun especificar más, diríamos que, dado que los cultivos no se reproducen tal como queremos independientemente del hombre, sino que sufren la influencia directa de la sociedad y sus necesidades, la agronomía es una biosociotecnología.


Técnica

Hasta aquí, de todo lo que hemos hablado es de campos que encaminándose a la eficiencia o el conocimiento objetivo, utilizan la ciencia. Mientras que los operarios a los cuales el ingeniero agrónomo o industrial les enseña con manuales la conducción de los procesos, son solamente técnicos que no requieren entender o conocer leyes o teorías complejas, los tecnólogos sí lo requieren si es que pretenden profundizar y ampliar la eficiencia de los procesos productivos a escala. Y más que diseñar, el técnico implementa.


La agronomía es una biosociotecnología. Anque esto es de principio ya que principalmente en los paises subdesarrollados se enseñan recetas o ser operarios calificados de tecnologías de los países desarrollados.


Puede profundizar en el tema así como complementar sobre cuestiones de conexión entre ciencias, pero el presente se propone más que nada sumar aportes epistemológicos que hasta hoy no han sido considerados. Al respecto es recomendable leer a autores como Mario Bunge. El presente artículo procura dar algunos alcances para conseguir una mayor precisión que nos permita ubicarnos y proyectarnos.


Pero esto es solo para empezar. Aun quedan discusiones pendientes como sobre si existe una ciencia universal o “tantas ciencias como culturas” (lo cual implicaría definir a la ciencia en sí); cómo se concibe hoy la agronomía o cómo debería concebirse. ¿Ha tenido algún efecto negativo en las ciencias y tecnologías el que no se haya definido bien los conceptos aquí definidos? ¿Por qué la Agronomía parece muchas veces más técnica que tecnología? ¿Qué es la ciencia? Los aportes para una polémica, en los siguientes artículos.

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