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Mostrando entradas de enero, 2012

De mis sentimientos: Caminantes andinos

El sol se pone mientras la arena que solo contaba historias de algas y agua salada alcanza el cemento. Las parejas festejan con besos el ocaso mientras caminan rumbo a casa. A lo lejos se distingue el cantar de los pajaros camino a sus nidos. Gorros, polos, sandalias, bolsos desordenados, pies cansados, sal, más arena…
Entre el rutinario trajinar salino se confunden unos caminantes de hombros cargados y huellas de barro. Los pasos y el alboroto de la ciudad continúan pero entre el respirar costero ellos irrumpen con su perfume a verdor rural y leña recién quemada.
Entre el bronceado marino ellos exponen su quemar andino.
Sus salobres pieles y broncear cordillerano se muestran altivas frente al mar al igual que la felicidad y el amor que subyacen a sus pasos y miradas. La ciudad se abre ante ellos: caminantes andinos.
Huaral 2012/01/01

De mis sentimientos: Ella

Aun con el asfixiante sol andino, ella se atreve a florecer. No le importa si con ello agotará sus últimas existencias y su orgullo juvenil: solo advierte con su belleza boreal y deslumbra mis ojos sollozos.
No volverá, es un hecho, no volverá, pero su mirada cautiva, tanto como su brillo tenaz, permanecerán en mí, junto a mis anhelos.
Ella es, es ella: No podrá haber otra que sin esperar algo a cambio llegase a regalarme su ternura, aunque ahora calle, y yo aun crea que una segunda vida nos dará la oportunidad de florecer tras barrer nuestras sombras.
2011/12/19. San José de Baños, puna de Huaral.

De mis sentimientos: Al pie del nevado

Ver la nieve cayendo en tus lacios cabellos mientras el ichu resuena febril por el viento y las vizcachas que lo recorren. Sentir tu piel escarapelarse por el frío de la puna,... tomarte por detrás hasta darte mi calor primaveral. Respirar tus cabellos: respirar tu mismo aire...
¡Oh mujer de aires andinos y colores rurales! volvamos a nuestros orígenes. Deja que por un instante nos ensimismemos y abstraigamos de tanto mundo terrenal y mundano. Recorre mis caminos para abrigarte en mi choza al pie del nevado. Deja que florezca nuevamente nuestro raigambre altoandino. Corre conmigo tras los pacos, haz que vuelvan a casa, nuestra casa en la que han de abrigarse y jugar nuestros críos con sus críos. Deja que nos revitalicemos juntos camino a trascendentes nuevos amaneceres.
2011/12/13, Cordillera de Junín, Comunidad Campesina de Aychana.

De mis sentimientos: Un porvenir

Un anciano del poblado de Panti lleva a casa un tronco, la edad le pesa y las gotas de sudor recorren su rostro, pero no como para agotarle la vida.
Tiene el color de la soledad y la melancolía, pero su piel también se llena de primavera. Transcurren las horas, los días, los meses,... los años.
El Perú profundo guarda innumerables vidas con infinitas historias. Alegría, melancolía, agonía, dicha, soledad de un pueblo al que aun le duelen las heridas de los quinientos años, y de los treinta años, pero que no pierde la sonrisa de un nuevo porvenir...
Huancayo 10/12/2011.